Durante la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, el viceministro Mauricio Vega señaló que más de mil sanciones desde 2014 bloquean la compra de insumos y equipos médicos para el país
El viceministro de Hospitales, Mauricio Vega, encabezó la delegación venezolana en la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS79), celebrada en Ginebra, Suiza, donde denunció los efectos de las medidas coercitivas unilaterales sobre el sistema sanitario del país y sus implicaciones en el acceso a insumos médicos y funcionamiento hospitalario.
Durante su intervención ante la Organización Mundial de la Salud, afirmó que la salud “constituye un derecho humano fundamental y no una mercancía”, al tiempo que destacó que el Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) se sustenta en principios de equidad, con la atención primaria como eje transversal de la política sanitaria, reseña nota del Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Vega señaló que Venezuela ha enfrentado dificultades no solo en el suministro de medicamentos, equipos e insumos, sino también en la disponibilidad de talento humano, afectado por procesos migratorios.
Sin embargo, aseguró que el país ha impulsado la formación masiva, gratuita y humanista de profesionales de la salud para garantizar la atención del pueblo venezolano.
Asimismo, indicó pese a los avances alcanzados durante la pandemia de COVID-19, actualmente existen riesgos asociados al resurgimiento de enfermedades que requieren mayor disponibilidad de insumos y vacunas.
En ese sentido, reiteró el llamado a la eliminación “total e incondicional” de las medidas coercitivas unilaterales que limitan las capacidades financieras para la adquisición de medicamentos, equipos y repuestos hospitalarios.
Finalmente, recordó que Venezuela ha sido objeto de más de mil sanciones desde 2014, las cuales han generado restricciones en los procesos de pago internacional y en el acceso a recursos esenciales para el sistema de salud.
