Nada es más prioritario que la educación. La Educación es la prioridad nacional
Estamos convocados a ganar la batalla de la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura. Desgraciadamente está ocurriendo todo lo contrario. El socialismo del siglo XXI ha destruido muchas cosas, desde PDVSA hasta la economía, pero también ha destruido la educación y la salud.
A estas alturas está comenzando el año escolar. Año escolar que debió haber comenzado hace mucho tiempo. Ahora bien, en que condiciones está comenzando? El sueldo de los maestros es una morisqueta, una falta de respeto.
La pésima remuneración de los maestros y de los trabajadores de la educación en general, es una manifestación del desprecio que siente el oficialismo por la educación.
Los maestros deberían ser servidores públicos muy bien remunerados. Eso pondría en evidencia el aprecio y la valoración de la importancia que tiene la educación en la gente que dirige al país. Conciencia de que, efectivamente, la educación es la prioridad nacional.
Pero hay otros indicadores. El estado de los comedores escolares es deplorable. Los niños y los jóvenes venezolanos están condenados al hambre y a la desnutrición. Con hambre y desnutrición no podemos ganar la batalla de la educación, de la ciencia, de la cultura y de la tecnología.
Tampoco las escuelas tienen agua, ni servicios sanitarios, ni transporte escolar.
El gobierno no ha sido capaz de reparar los daños causados por los movimientos sísmicos que afectaron al país. Han demostrado una incompetencia imperdonable.
Es el futuro del país el que está en juego.
<< Nuestros niños y nuestros jóvenes tienen derecho a una mejor educación. Tienen derecho a contar con mejores escuelas, con mejores bibliotecas, con mejor internet, y con mejores maestros. También con mejores comedores escolares y con mejores servicios de transporte.
Educar es lo más sagrado que tenemos por delante. >>
Venezuela y los venezolanos tenemos que ganar la batalla de la educación, de la ciencia, de la cultura y de la tecnología. Es un imperativo categórico.
Seguiremos conversando!
