«Economía plateada» en Venezuela: diáspora y complejidad económica abren campo al talento senior

La «economía plateada» es un concepto económico que engloba todas las actividades, productos y servicios diseñados para satisfacer las necesidades de la población mayor, generalmente a partir de los 50 o 60 años. Se basa en el reconocimiento de que este grupo demográfico no solo está en crecimiento, sino que también tiene un considerable poder adquisitivo y nuevas demandas.

Pero ¿cuál es la realidad laboral de este segmento? En primer lugar, existe cierta discriminación por edad. Es una de las mayores barreras.

 

Los estereotipos sobre la supuesta falta de capacidad, menor productividad o dificultad para adaptarse a nuevas tecnologías hacen que las empresas duden en contratar o mantener a trabajadores mayores. Esto puede dificultar su inserción o reinserción en el mercado laboral.

 

Por otra parte -es inevitable-, existe una brecha tecnológica. La rápida evolución de la tecnología y los métodos de trabajo digitales puede ser un desafío para quienes no crecieron con ellos. La falta de programas de capacitación específicos para este grupo demográfico agrava el problema, por lo que se crea una brecha entre sus habilidades y las demandas del mercado.

 

Asimismo, los trabajadores de la economía plateada experimentan una sensible falta de oportunidades formales.

 

Muchos adultos mayores, especialmente en América Latina, carecen de sistemas de pensiones adecuados o los ingresos de sus jubilaciones no son suficientes para cubrir sus necesidades. Esto los obliga a seguir trabajando, a menudo en el mercado informal, donde las condiciones laborales son precarias y la protección social es mínima.

 

Por último, están las cuestiones de salud. Aunque la expectativa de vida ha aumentado, los problemas de salud pueden limitar la capacidad de algunas personas mayores para seguir en ciertos tipos de empleos, especialmente los más físicamente exigentes.

 

Pero también hay oportunidades y tendencias positivas. Verbigracia, la revalorización de la experiencia; nuevos roles y modelos de trabajo; consultoría y mentoría; emprendimiento; trabajo remoto y flexible, entre otros puntos a favor.

 

Para profundizar en la realidad laboral de este segmento poblacional, que arranca en los 50 años de edad, Banca y Negocios consultó la opinión de dos expertos.

 

Marielena Alvarado es licenciada en Administración Comercial de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), y Magíster en Relaciones Industriales de la misma casa de estudios. También es profesora de postgrado de la UCAB y profesora de los Diplomado Asociación Venezolana de Gestión Humana (AVGH).

Leave A Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *