Guía práctica para convertir el ejercicio diario en un hábito

Integrar la actividad física diaria como un hábito requiere un enfoque estructurado basado en la ciencia del comportamiento, superando la barrera inicial de la motivación.

Según expertos, la formación de un hábito estable se logra al repetir consistentemente una acción en contextos similares, apoyándose en señales claras y recompensas inmediatas, un proceso que puede tomar cerca de 66 días para automatizarse completamente. La Dra. Patricia O’Donnell aconseja establecer un esquema de metas claras y ser reiterativo en su cumplimiento.

El método se basa en el ciclo: *Señal* (un disparador, como preparar el equipo deportivo) que lleva a la *Acción* (el ejercicio) y culmina en una *Recompensa* (bienestar o logro), lo cual reduce la dependencia de la motivación volátil. Los especialistas enfatizan la importancia de comenzar con acciones pequeñas y factibles, como breves caminatas, pues estas acciones constantes refuerzan la identidad personal como alguien activo.

Finalmente, buscar apoyo social y permitir flexibilidad ante fallos son elementos clave para asegurar la permanencia de la rutina a largo plazo.

Leave A Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *