La clave para obtener beneficios similares al ejercicio diario reside en alcanzar la duración total recomendada de actividad física, independientemente de la frecuencia con la que se realice.
Para lograrlo, es fundamental acumular un mínimo de 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa a lo largo de la semana. La actividad moderada incluye movimientos que eleven el ritmo cardíaco, como un paseo a paso ligero o sesiones de baile; alternativamente, puedes sumar 75 minutos de actividad vigorosa, como correr o rutinas HIT. La investigación demuestra que concentrar estos minutos en uno o dos días ofrece reducciones de riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cáncer similares a quienes dividen su ejercicio a lo largo de más días.
Sigue enfocándote en esa meta de 150 minutos, ¡ya verás cómo tu salud lo agradece!
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