Los dirigidos por el seleccionador nacional se mantienen en el pelotón de caza del Grupo E con cuatro puntos, antes de su crucial enfrentamiento contra Racing
La Copa Sudamericana ha llegado a su ecuador para el Caracas FC, dejando a la hinchada con mucho en qué pensar de cara a la segunda vuelta de la fase de grupos.
Los dirigidos por el seleccionador nacional se mantienen en el pelotón de caza del Grupo E con cuatro puntos, antes de su crucial enfrentamiento contra Racing. Tras haber rascado un empate 1-1 contra Botafogo, el Caracas ha demostrado que tiene los argumentos para romper los pronósticos y pelear por un puesto en los octavos de final.
Aunque las casas de apuestas los sitúan como los menos favoritos para ganar el grupo, los fanáticos en Venezuela y aquellos dispersos por toda Sudamérica podrían verlos como el “caballo negro” de la competición. Para los nuevos apostadores deportivos, encontrar la plataforma ideal para respaldar al Rojo puede ser un reto, pero consultar las últimas 1xbet opinioneses un excelente punto de partida Sin embargo, para que “Los Rojos del Ávila” se conviertan en un equipo por el que valga la pena apostar, hay dos aspectos críticos que deben corregirse con urgencia.
Falta de pólvora en la delantera
Hasta ahora, Wilfred Correa ha sido el hombre providencial del Caracas. El mediocampista anotó el primer tanto contra Botafogo y también marcó el gol decisivo frente a Independiente Petrolero.
Si bien es alentador ver a Correa en tan buena forma en el plano internacional, esto supone una dura crítica a la producción de los delanteros del club.
Contra Botafogo, Sebastián González se fue sin realizar ni un solo remate antes de ser sustituido en el minuto 56 por Adrián Fernández, quien también lució aislado en el frente de ataque. En el siguiente duelo ante Petrolero, Fernández desperdició tres ocasiones claras en 59 minutos; luego, González entró de cambio solo para fallar otra oportunidad manifiesta de gol.
Ambos jugadores arrastran problemas similares en la Liga FUTVE, donde el Caracas ha pasado apuros. Cada uno ha marcado apenas dos goles en el Apertura, mientras que, irónicamente, el defensor Jesús Yendis se ha alzado como el máximo artillero del equipo.
Esas cifras no son suficientes para un conjunto que aspira a dar la sorpresa y trascender en la Sudamericana. Si González y Fernández recuperan el olfato goleador, las posibilidades del Caracas aumentarán exponencialmente.
Fragilidad defensiva
Por otro lado, en el área propia también están surgiendo preocupaciones evidentes. Así como el equipo ha pecado de poco efectivo ante el arco rival, los jugadores han sido igualmente culpables de conceder demasiadas libertades atrás.
Quizás no fue una sorpresa que el Botafogo dominara la posesión, generando dos ocasiones claras y 15 remates. No obstante, contra Petrolero, el equipo volvió a verse vulnerable: el cuadro boliviano dispuso de dos oportunidades de oro y 10 disparos totales.
Al igual que ocurre con la falta de gol, la solvencia defensiva ha sido un dolor de cabeza en el torneo local. Su diferencia de goles de -2 estuvo entre las cinco peores de la liga, factor determinante para que se quedaran fuera del Cuadrangular final.
A la larga, los rivales empezarán a capitalizar más ante el Caracas si no hay una mejoría en las próximas semanas. La defensa cargará con gran parte de esa responsabilidad, pero el bloque entero debe compactarse para empezar a reducir el volumen de juego ofensivo de sus contrincantes.
