El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, llamaron este jueves 2 de octubre a aumentar la presión sobre la «flota fantasma» rusa para cortar vías de financiamiento de Moscú y acabar con potenciales bases para drones, después que París detuviera a un petrolero que Moscú utilizaría para esquivar las sanciones occidentales.
Los dos mandatarios se pronunciaron así durante un coloquio organizado en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), que reúne en Copenhague (Dinamarca) a unos 47 líderes de la Unión Europea (UE) y de otros países europeos, entre ellos el Reino Unido, Ucrania y otras naciones del este del continente.
Macron se refirió a la intervención militar de Francia en la víspera para abordar un petrolero ruso, el Boracay, un buque con bandera de Benín que se encontraba frente a la costa atlántica del país, para controlar si está sirviendo de plataforma de envío y control de drones, una operación que se saldó con la detención del comandante del barco y su segundo dentro de la investigación por irregularidades en la identificación del buque.
Leave A Comment