De acuerdo a una investigación, al inicio del ciclo solar número 24, el viento solar empezó a fortalecerse y desde entonces ha mantenido un aumento sostenido.
Aproximadamente cada 11 años, la estrella experimenta un ciclo en el que su actividad aumenta hasta alcanzar un punto alto, conocido como máximo solar, y luego disminuye gradualmente hacia el mínimo.
Durante el máximo solar se observa un incremento significativo de manchas solares, erupciones y eyecciones de masa coronal, además de producirse la inversión de la polaridad de los polos magnéticos del Sol. Asimismo, el astro también puede experimentar cambios que pueden extenderse durante años.
Un cambio inesperado
Los científicos estimaron en su momento que el Sol podría estar entrando en una fase de actividad reducida. No obstante, un nuevo estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters apunta a que esta tendencia está revirtiéndose.
Según los autores de la investigación, al inicio del ciclo solar número 24, el viento solar empezó a fortalecerse y desde entonces ha mantenido un aumento sostenido. Por su parte, Jasinski explicó que, a partir del incremento del viento solar, también se ha identificado un repunte constante en los parámetros de partículas cargadas (plasma) y del campo magnético del Sol.
Debido a que el Sol es un sistema complejo, podría resultar difícil predecir su comportamiento en un futuro. De acuerdo con Jasinski, los resultados del estudio sugieren que podría haber una inestabilidad en el clima espacial, con vientos intensos, tormentas y erupciones solares. Sin embargo, asegura que es necesario analizar un conjunto más amplio de signos en el Sol para comprender mejor su comportamiento.
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