El canciller de Venezuela, Yván Gil, denunció el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe como la mayor amenaza a la paz regional latinoamericana y caribeña desde la crisis de los misiles de los años 60.
Gil alertó sobre el impacto económico de esta intervención, mencionando el temor de pescadores y operadores turísticos a navegar en la zona. Agradeció el respaldo de la mayoría de los países de la CELAC a la zona de paz y al Tratado de Tlatelolco.
Subrayó la importancia de la unidad latinoamericana y caribeña, y el pensamiento bolivariano, en un contexto de tensiones geopolíticas y violaciones al derecho internacional. Reiteró que la situación actual es sin precedentes desde la crisis de los misiles, generando incertidumbre en la región.