El precio del petróleo continúa en ascenso y mantiene la presión sobre el mercado energético internacional. El barril de crudo Brent se ubicó alrededor de los 112 dólares, marcando una racha de varias jornadas consecutivas al alza y alcanzando su nivel más alto desde inicios de abril, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y restricciones en el suministro
Este comportamiento ocurre a pesar del anuncio de salida de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), una decisión que no ha logrado aliviar la presión sobre la oferta global. Uno de los factores clave es el bloqueo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de hidrocarburos, lo que limita la entrada de nuevos volúmenes al mercado.
En paralelo, otros marcadores también reflejan el repunte. El crudo WTI se ha mantenido cerca de los 100 dólares por barril, mientras que el crudo Murban supera los 107 dólares, ambos con incrementos superiores al 3 % en la jornada, evidenciando la tendencia alcista generalizada.
¿Qué es la OPEP y por qué influye en los precios?
La OPEP, fundada en 1960 por países como Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela, tiene como objetivo coordinar las políticas petroleras de sus miembros para estabilizar el mercado mundial. Su papel ha sido clave para garantizar el suministro y equilibrar los precios del crudo a nivel internacional.
Sin embargo, la reciente decisión de Emiratos Árabes Unidos de abandonar tanto la OPEP como la OPEP+ efectiva a partir del 1 de mayo introduce nuevas variables en el mercado. Este paso responde a una estrategia orientada a fortalecer su sector energético y aumentar su capacidad de producción a largo plazo.
Un mercado bajo presión
A pesar de esta salida, el mercado sigue condicionado por factores estructurales más inmediatos, como las tensiones en Oriente Medio y las limitaciones en el transporte de crudo.
