Trump desnuda políticamente a Maria Corina Machado: “Es un Obstáculo”
Luego de la reunión de María Corina Machado con Chuck Schumer (líder demócrata del Senado, enemigo acérrimo de Trump) y del inicio de un intenso lobby encabezado por ella para frenar la inversión petrolera en Venezuela, aseverando que los contratos suscritos con el gobierno de Delcy Rodríguez son ilegales, para el jefe de la Casa Blanca quedó claro que la dirigente de Vente Venezuela es un obstáculo.
Políticamente, Trump ve a MCM como una ficha demócrata que trabaja codo a codo con el partido azul para socavar lo que él considera su logro más grande en política exterior de su presidencia: secuestrar a Maduro, controlar el comercio del petróleo venezolano y alejarse de un “Irak caribeño”.
En consecuencia, su apuesta por Rodríguez ha pasado de coyuntural a estratégica, lo que a su vez trae como resultado directo el fortalecimiento de la autonomía de la presidenta encargada en el plano interno. El escenario solo es posible comprenderlo desde una dialéctica de la complejidad: Trump está obligado a negociar con Rodríguez, quien en última instancia queda, frente a la sociedad venezolana, como la única figura capaz de traducir el nuevo cuadro político/geopolítico de una soberanía comprometida en beneficios materiales y mejoras económicas, mientras Machado solo puede ofrecer la abstracción de la “democracia”.
El principal lesionado de este laberinto, sin embargo, no es la mandataria venezolana, sino el secretario de Estado, Marco Rubio. Seguir operando en beneficio de Machado implica sabotear los objetivos de Trump. Ahí está el quid de la cuestión, cuya posiblemente resolución se daría en las midterms de noviembre de este año.
Con información de William Serafino @williamserafino. Investigador. Politólogo (UCV). Magíster en Historia (UNEARTE-CNEH). Premio Nacional de Periodismo, 2019.
